Persiste la bajante del río Paraná y se registran imágenes inéditas

El hidrómetro de Corrientes marcó el nivel más bajo desde 1969 con 0,44. Estiman que la situación no cambiará durante el invierno.

Decir por estos días que la bajante del río Paraná es histórica sería redundar en la gran cantidad de artículos periodísticos y la incontestable conclusión que cada persona puede sacar con sólo acercarse a cualquiera de las costas de Corrientes.
Este fenómeno no para de batir récords y, pese a que hoy por hoy el nivel de agua tuvo un tímido repunte, los pronósticos no son muy alentadores y la tendencia se mantendría al menos durante todo el invierno.
El sábado 5 de junio, el río arrojó el nivel más bajo en 52 años para el puerto de Corrientes, con 0,44 metro.

Se trata del registro más bajo desde 1969, de acuerdo al Sistema Nacional de Información Hídrica (SNIH), cuando llegó a arrojar 0,11 e incluso perdió la escala.
A su vez, el anterior registro a esa medición fue en 1951 con 0,22 metro.
Pero entre ese año y 2021 existe una diferencia sustancial: la tecnología que permite apreciar como nunca antes la envergadura de este fenómeno. Barcos sobre tierra, bancos de arena y piedras que afloran demuestran, además de estudios científicos, que la situación no se revertirá al menos en el mediano plazo.
En Paso de la Patria las piedras conocidas como puntos de pesca, habitualmente sumergidas, salieron a la superficie y formaron pequeños islotes rodeados de bancos de arena, a tal punto de poner a prueba el conocimiento de los baqueanos.
Incluso algunas rutas surcadas por embarcaciones deportivas hoy están obstaculizadas por los grandes bancos.
Desde el Instituto Nacional del Agua (INA) informaron que “la tendencia climática regional hacia agosto presenta una perspectiva desfavorable con baja probabilidad de una recuperación franca en los próximos meses, acercándose a los mínimos históricos”.
Estiman que el nivel no superará el metro hasta las predicciones de fines de junio y colocan el hidrómetro de la capital correntina en 0,75 metro como altura máxima.
A su vez, desde la entidad concentran la atención en el caudal y especialmente en los niveles frente a las tomas de agua urbanas. Sin embargo, en Corrientes, desde la empresa consignataria de potabilización de agua, descartaron que el fenómeno tenga repercusiones en la provincia.
A fines de mayo se registró un fuerte repunte de dos metros, producto de una operación conjunta entre las hidroeléctricas de Yacyretá e Itaipú, lo que aumentó los caudales afluentes medios diarios previstos de 5.900 y 9.400 metros cúbicos por segundo.
Sin embargo, el nivel volvió a bajar bruscamente colocándose incluso varios centímetros por debajo del registro anterior a la operación.


Si bien la situación de la pandemia por coronavirus que se vive en el mundo se lleva toda la atención, otra preocupación se vive en la provincia ante los bajos niveles que registra el río Paraná.

Las costas muestran un claro retroceso del agua en la Costanera de la ciudad, lo que se evidencia al acercarse a la costa y ver los grandes bancos de arena que sobresalen.
Desde el Instituto Nacional del Agua dijeron que siguen permanentemente los vaivenes de los ríos de la región.
La bajante encendió el alerta en varias ONG y grupos ambientalistas que buscan poner un freno a la actividad pesquera, principalmente comercial, al estar los peces confinados al canal principal.
Desde la Asociación de Pescadores Deportivos del Litoral (APDL) publicaron una nota a través de sus redes sociales llamando a rever la reglamentación en la Provincia de Corrientes, a cargo de la Dirección de Recursos Naturales dependiente del Ministerio de Turismo.
Asimismo, reclamaron que no se haya cumplido con un acuerdo que establecía fiscalización y control en el agua tres días de la semana y un fin de semana de forma aleatoria, en todas las localidades. “Eso no se cumple y no viene de ahora, ya tiene años. La situación es triste y desde el Estado cada vez se hace menos. Notamos también la dificultad para que los gobiernos de ambas provincias se pongan de acuerdo y tiren para el mismo lado”, dijeron desde la APDL.
Desde la Dirección de Recursos Naturales ya habían manifestado que por ahora no está en consideración poner un freno a la actividad pesquera y se continúa con el sistema de veda extendida que prohibe la pesca deportiva martes y miércoles, y la comercial, sábados y domingos.
También los pescadores deportivos se ven en la imposibilidad de sacrificar especies.

A las claras de esta impresionante bajante fue la aparición de un enorme surubí que, de acuerdo a un breve audio y una imagen que se viralizó en las redes sociales, fue capturado “en un banco de arena cercano a Itatí.
Estaba varado y con muy poca agua, era imposible salvarlo, estaba casi muerto”.
Otros indicaron que el hallazgo se habría dado en uno de los bancos de arena formados en zona de Empedrado.
Lo cierto es que, más allá del detalle geográfico, el tremendo animal terminó varado debido a la histórica bajante del río, y los habituales pescadores advierten que “es muy probable que se empiece a observar más seguido estas historias, porque los peces grandes van a quedar atrapados en la arena”.

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