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Para el rendimiento académico, importa la cantidad, la calidad y la hora de dormir
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Publicado el 09/10/2019

Un experimento realizado por profesores del MIT indica que acostarse antes de las 2 favorece obtener mejores notas, aunque se vayan a dormir las mismas horas.

Un experimento a cargo de expertos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) halló una fuerte relación entre las calificaciones de los estudiantes y la cantidad de horas que duermen. A qué hora los estudiantes se acuestan y la consistencia de sus hábitos de sueño también marcan la diferencia. Y no, dormir bien por la noche justo antes de una gran prueba no basta: se necesitan varias noches seguidas de buen sueño para mejorar el rendimiento.
Esas son algunas de las conclusiones de un experimento en el que 100 estudiantes en una clase de ingeniería del MIT recibieron Fitbits, los dispositivos populares que se usan en la muñeca y que rastrean la actividad de una persona 24/7, a cambio del acceso de los investigadores a los datos de su actividad durante un semestre.
Los resultados del estudio, publicado en la revista “Science of Learning” y divulgado a través de distintas agencias de noticias, mostraron algunos hallazgos sorprendentes ya que los estudiantes que se fueron a la cama después de una hora determinada, que solía ser las 2 de la mañana, pero variaba de una persona a otra, tendían a rendir menos en sus exámenes, sin importar cuánto durmieron.
“Ya sabíamos que dormir más sería beneficioso para el rendimiento en el aula, a partir de una serie de estudios previos que se basaron en medidas subjetivas como encuestas. Pero en este estudio, los beneficios del sueño están correlacionados con el rendimiento en el contexto de un curso universitario en la vida real, y están impulsados por grandes cantidades de recopilación de datos objetivos”, explica el profesor Jeffrey Grossman, uno de los autores de la investigación.

Algunas claves del experimento
La noche anterior no importa ya que no se correlaciona en absoluto con el rendimiento de la prueba. En cambio, lo que más importa es el sueño durante los días en que se produce el aprendizaje.
Parece haber un cierto límite para la hora de acostarse, de modo que irse a la cama más tarde da como resultado un peor rendimiento, incluso si la cantidad total de sueño es la misma. Los estudiantes que se acostaban más tarde de las 2 de la mañana disminuían su rendimiento.
La calidad del sueño también importaba. Aquellos alumnos que durmieron unas horas relativamente constantes cada noche obtuvieron mejores resultados que aquellos que tuvieron mayores variaciones de una noche a la siguiente, incluso si durmieron la misma cantidad promedio.
“Los resultados de este estudio son muy gratificantes para mí como investigador del sueño, pero me aterra como padre. Las calificaciones generales del curso para los estudiantes con un promedio de seis horas y media de sueño disminuyeron un 50 por ciento en comparación con otros estudiantes que promediaron solo una hora más de sueño. Del mismo modo, aquellos que tuvieron solo media hora más de variación de noche a noche en su tiempo total de sueño tuvieron calificaciones que cayeron un 45 por ciento por debajo de los demás con menos variación. ¡Esto es enorme!”, explica Robert Stickgold, profesor de psiquiatría y director del Centro de Sueño y Cognición de la Facultad de Medicina de Harvard (EE. UU.).

 

Narcolepsia despierta la conciencia sobre los trastornos del sueño

Este año, en el mes de septiembre, se conmemoró el primer Día Mundial de la Narcolepsia. Veinticuatro organizaciones en seis continentes encabezaron este esfuerzo para crear conciencia sobre esta condición del sueño. “Todavía se desconoce la causa exacta de la narcolepsia, pero investigaciones recientes sugieren que muchas personas con narcolepsia con cataplejía tienen niveles bajos del neurotransmisor hipocretina, un químico que regula la excitación, la vigilia y el apetito”, según la Academia de Medicina del Sueño de Estados Unidos.
Según la organización, esta adversidad afecta a una de cada 2.000 personas -es decir, tres millones de personas- en todo el mundo. Sin embargo, la mayoría de las personas con narcolepsia no son diagnosticadas o no reciben tratamiento adecuado. “El diagnóstico de narcolepsia es complicado y depende de la experiencia y el conocimiento sobre las enfermedades del sueño”, afirmó Fernando Morgadinho Santos Coelho, neurólogo y especialista en Medicina del Sueño en Brasil.
Quienes sufren de narcolepsia pueden vivir vidas satisfactorias. “Los medicamentos y las modificaciones en el estilo de vida pueden ayudar a controlar los síntomas”, según la Clínica Mayo en Estados Unidos. “Todos los pacientes con sospecha de narcolepsia deben ser remitidos a un centro de sueño para una mejor investigación y tratamiento”, explicó Santos Coelho. “La mejora del acceso a todas las instalaciones y especialistas en sueño es la clave para el éxito del diagnóstico y el tratamiento de la narcolepsia”, agregó.
“En el futuro, espero que podamos ver un pico en las búsquedas de la palabra narcolepsia en Google en todo el mundo durante el Día Mundial de la Narcolepsia y, lo que es más importante, comprobar que los retrasos en los diagnósticos de narcolepsia disminuyan significativamente”, dijo Julie Flygare, quien desempeñó un papel principal en el lanzamiento del Día Mundial de la Narcolepsia como presidenta ejecutiva de Project Sleep en EE. UU., una organización sin fines de lucro que crea conciencia sobre la salud y las condiciones del sueño. Flygare fue diagnosticada con narcolepsia con cataplejía a los 24 años.

Fuente: El Litoral

Fecha: 6-10-2019

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